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Mostrando las entradas de enero, 2024

"Ganar batallas con la mejor arma: La humildad"

  Hay días en los que actividades, situaciones o cosas que en otro momento no parecieran molestarnos, incomodarnos o colocarnos en un ánimo decaído, se sienten muy difíciles y parece que es imposible lidiar con ellas. Puede ser hoy un día como ese. O quizás llegue mañana. Y es que como seres humanos llenos de emociones variadas no estamos exentos de experimentar el dolor en determinados momentos. Y como cristianos también hay situaciones de prueba y de aflicción. ¿Cómo lidiar con el dolor? Jesús es nuestro ejemplo por seguir, incluso él estando acá en la tierra llegó a experimentar pruebas, dolor y aflicción. Así que él nos comprende, pero también nos da la lección importante de que cuando pasemos por estos momentos, no se trata de qué tan fuertes somos o qué tanta fe tengamos en nosotros mismos, porque quizá estamos tratando de ser mejores cristianos, mejores seres humanos y deseamos que el dolor se vaya o tratamos de ignorarlo, como si no pasara nada, pero quiero comentarles que ...

¿Dios, cómo puedo resistirme a ser tu poetisa?

  Escondí mis sentimientos y pensamientos entre poemas Jugaba con las palabras y pueda que de vez en cuando apostaba con mi propio corazón ¿Quién no  apuesta todo tan solo por la fantasía de poder acertar y ganar un día o una vida?   Entre apuesta y apuesta me perdí un poco y una noche simplemente salí de la jugada ¿Quién puede estar intacto después de una lucha sangrienta entre palabras filosas como cuchillos que te perforan los pensamientos, te desborda algo de orgullo y se celebra una victoria tan amarga como el desamor?   Arrojé muchos poemas con un sabor a fortuna, deseo y posesión y abracé el souvenir de un poema con táctica de traición ¿Quién hambriento no acepta hasta las migajas o en su defecto los desechos?   Ya no escribí más desde que nació mi primera estrella en el cielo … Intente huir de la poesía y él, me recitó su amor en un soplo de aliento a mi alma,   Dejé de apostar con mi corazón y me obsequió una estrellita de a...