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Mostrando las entradas de junio, 2024

¿Ves mis heridas?

Cierta noche recordaba mi pasado, pero específicamente los momentos tristes y dolorosos que había experimentado. Recordaba lo sucedido y las personas involucradas. Fue inevitable el llanto, el dolor. Entre enojo y decepción, le dije a Dios:  - Dios, no entiendo por qué esto aún me afecta, si ya he perdonado a las personas que me hicieron daño, pero el acto o lo sucedido, me molesta, me hace sentir débil al recordarlo, me duele mucho, no entiendo ¿Por qué tengo que tener tantas heridas?, eso me avergüenza, me incomoda, me lastima demasiado. Continué llorando y en medio de ese llanto, vi a Jesús frente a mí. Me sonreía, me llamó tanto la atención la ternura de su sonrisa, inspiraba paz. Pero, después, extendió sus manos, mostrando ambas palmas y dijo:  - Mira, yo también tengo heridas por amor.  "Puesto que Cristo sufrió por nosotros en su cuerpo, también ustedes deben adoptar esa misma actitud.." - 1 Pedro 4:1 “Vulnerable” Keyth P. Cano

¿Dios reiría junto a mí?

Vivimos rodeados todo el tiempo de seres humanos, eso significa que podemos ver muchas veces sus triunfos, sus logros, sus debilidades, sus fortalezas, y muchas cosas más; así como también muchos nos ven a nosotros. al convivir y estar rodeados de muchos seres humanos y ver sus errores, sus capacidades; nos exponemos a creer que somos capaces de hacer críticas y muchas veces no nos damos cuenta o quizás si, que criticamos injustamente a los demás, porque no sabemos si eso, representa para ellos un reto, si es un proceso, si es un recuerdo o incluso un aprendizaje...  Pero hay un pensamiento que nos permite saber si estamos haciendo lo correcto y es pensar ¿Dios, se reiría conmigo si escuchara lo que estoy pensando, o lo que estoy hablando? ¿Dios, me acompañaría en esta crítica? ¿Jesús haría ese tipo de comentarios? ...  El mundo ya nos ofrece mucha injusticia, estándares, críticas, prejuicios y burlas. Considero que es necesario que podamos crear un ambiente donde esté permiti...

El reencuentro ...

Me aterraba ese tick tack desafiando a las heridas, a la comodidad o quizás a la costumbre.  ¡Ahí estás tú de nuevo!  Acechando en la puerta entreabierta  Finjo no verte, y tú, tú no finjes nada  Oh, pequeño hito de mi corazón y mi alma  Andas en vela, no pierdes la esencia ni la inocencia  Mí razón te concibe en paz y calma  Me alivia que ceder la indiferencia, sea mutuo  Le di la espalda a la indiferencia y pude verte a través del espejo, en una fuente tocando un beat con flow y suavidad, extrayendo oro del fondo Tú no me quitas el sueño, me haces vivir uno cada que despierto  Te cambio las palabras cursis  Por un baile con el fondo de "has to be God" bajo la lluvia  Este es el reencuentro,  He dejado la puerta entreabierta y tú sabías dónde encontrarme ❤‍🩹  "Vulnerable"  Keyth P. Cano  13•junio•2024

¿Hasta cuándo llorarás?

  Le hice a Dios una petición y él me respondió. He pasado momentos muy bonitos con la bendición que él me permitió vivir; sin embargo, se ha acercado un tiempo que demuestra que esta bendición llegó a su fin, y el proceso de soltar está siendo muy difícil, doloroso. He pasado noches llorando. Pero parte de la historia del rey de Israel, nos demuestra que Dios, le dio la instrucción a Samuel, de ungir a Saúl como el primer Rey de Israel; sin embargo, tiempo después este ya no cumple con el propósito ni la voluntad de Dios; así que, es cambiado por un nuevo Rey, conforme al corazón de Dios.   Parte de esta historia nos relata que Samuel, lloraba y clamaba a Dios, por tal situación; pero, Dios lo confronta, preguntando ¿Hasta cuándo llorarás…   1 Samuel 16:1 Dijo Jehová a Samuel: ¿Hasta cuándo llorarás a Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel?   Que gran enseñanza nos deja esta historia, y es que muchas veces nos aferramos a algo q...

Dios está en ello...

Estaba conversando con Dios, en un momento, le pregunto ¿Por qué me siento así, por qué tengo que pasar por esto que estoy viviendo? Y él, me respondió: este proceso es necesario para lo que me pediste. Había olvidado que hace meses le había hecho una petición a Dios, y después de eso inicié un proceso que siento que se ha alargado y está resultando ser muy doloroso.  Muchas veces no estamos bien o no nos sentimos bien, y eso no quiere decir que estamos derrotados o que Dios nos haya abandonado, recordemos que, el entrenamiento es doloroso, crecer es doloroso; el tiempo es necesario para que las heridas cicatricen y eso también es doloroso.  Dios me recordó también, que siempre después de un proceso, nos espera una bendición Este proceso es resultado de aquella petición, este proceso significa que Dios, me escuchó y está en ello...  Para ir de gloria en gloria  primero debemos aprender a ir de proceso en proceso,  para ser transformados aferrarnos y confiar en q...