En Camino...
Sentada frente a la fogata, veo recuerdos reflejados entre las llamas Sus manos sobre mis hombros y hay un silencio estremecedor. Se que pronunciaras una palabra y las llamas se consumirán con los recuerdos. Solo te pedí una noche más, fue la más oscura y la más fría, Perdona solo quise contemplar por última vez la ilusión. Regresó Jesús, esta vez no colocó su mano sobre mi hombro, sino se sentó a mi lado y me dio un abrazo, en medio de este, se desató la lluvia, pero mi cuerpo solamente sentía su calidez con cada gota pronunciaba una palabra hasta que consumió por completo la fogata. Nos marchamos, seguimos nuestro camino y con cada pisada desaparecía la huella anterior, a los tres pasos más, nos detuvimos y fijó su mirada en mí, y esta vez llegó la hora, tomó mi mano izquierda para continuar el camino.